Industria 5.0: un toque de realidad a la Industria 4.0
¿No parece que fue ayer cuando hablábamos de la Industria 4.0 como algo futurista en los procesos productivos?
El término se escuchó por primera vez en Hannover, en 2011. Describía una industria en la que los procesos y las máquinas estarían interconectados digitalmente hasta llegar a la llamada fábrica inteligente. Una década después hablamos de Industria 5.0, que busca adecuarse a las necesidades de la industria y la sociedad actuales.
Durante la Industria 4.0 hemos visto el fuerte desarrollo del Internet de las Cosas (IoT) y el trabajo conjunto de la inteligencia artificial y el Big Data: tecnologías que han dado a las empresas un conocimiento amplio basado en datos. En esta fase se priorizó la automatización frente a la intervención humana y, en cierta medida, se hizo competir a la persona con la máquina, desplazándola de los procesos de producción.
Con la Industria 5.0 se asientan las bases de un equilibrio máquina-humano, buscando una producción más eficaz, flexible y sostenible.
¿Qué objetivos trae la Industria 5.0?
Frente a su antecesora, plantea tres objetivos principales:
Mayor eficacia en los procesos
La colaboración entre persona y máquina perfecciona la toma de decisiones: procesos más eficaces y menos recursos para obtener más. Aquí entran los robots colaborativos, diseñados para interactuar con las personas, observar una tarea y replicarla. El resultado es el empoderamiento humano: las tareas mecánicas, peligrosas o rutinarias se delegan en la máquina, y a la persona le quedan las que solo el criterio puede ejecutar.
Sostenibilidad
Este modelo pone la protección del medio ambiente entre sus prioridades. Las políticas sostenibles que demanda la sociedad empujan a que los procesos generen el mínimo residuo y lo gestionen de forma óptima.
Personalización
Permite ofrecer productos y servicios diferenciados para cada cliente. Hoy disponemos de un abanico casi infinito de productos; el paso que busca la Industria 5.0 es adaptarlos a las necesidades individuales de forma rápida y eficiente, algo complejo en unos procesos que aún carecen de la flexibilidad necesaria.
Es evidente que la fábrica 5.0 exigirá personal más cualificado. Por eso una buena formación en áreas como la robótica o la inteligencia artificial es hoy una gran vía de crecimiento profesional.
¿Estás preparado para este nuevo modelo de industria?