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Gestión de proyectos

La ingeniería en la gestión de proyectos

Para entender la importancia de la ingeniería en la gestión de proyectos, primero hay que definir qué consideramos un proyecto exitoso. A menudo se describe como el que cumple sus objetivos de plazo, coste y alcance.

Pero esas métricas sirven para comparar la ejecución, no para describir el éxito. Un proyecto no va solo de ejecutar un alcance acordado, sino de lograr un éxito empresarial sostenible.

Son los ingenieros quienes definen el alcance y los requisitos, diseñan los equipos y aseguran la calidad exigida. Determinan la complejidad, la facilidad de ejecución y el coste asociado. Por eso juegan un papel crucial para el éxito comercial del proyecto, y su esfuerzo debe enfocarse en los objetivos de negocio.

El gestor de proyectos se lleva la parte más exigente: liderar, inspirar, negociar y alinear a las distintas disciplinas durante todo el ciclo de vida para mantener el foco en los objetivos. Sus funciones principales son:

  • Alinear al equipo con los requisitos del proyecto.
  • Sintetizar el alcance para encajarlo dentro de los límites de coste y plazo.
  • Desarrollar e implementar un plan de ejecución de ingeniería.
  • Identificar, evaluar y gestionar los riesgos técnicos del proyecto.
  • Asegurar que se establezcan y se cumplan los estándares y especificaciones de diseño.

El gestor suele ser quien trata con el exterior: debe entender qué quiere lograr el cliente y traducirlo a su equipo de ingeniería. Muchas veces el cliente tiene una idea aproximada que aún no es un proyecto definido y ejecutable, y ahí el gestor es clave para convertir esa idea en un proyecto viable.

La solución propuesta debe convencer al cliente. Conseguir su aprobación es crucial, porque alinea a todos sobre el objetivo. Y un buen proyecto debería ser rápido, económico, contenido y elegante:

  • Rápido: un cronograma corto y una ejecución disciplinada.
  • Económico: diseñar procesos, plantas y equipos con el coste presente — no lo más barato, sino la mejor relación calidad-precio.
  • Contenido: buscar la solución técnica óptima, con presupuestos ajustados y equipos pequeños y eficientes.
  • Elegante: apostar por soluciones simples, apoyadas en tecnologías maduras y probadas. No siempre se evita la complejidad, pero sí se puede minimizar.

Los gestores que se enfocan en estos aspectos demuestran su valor y su contribución al éxito. Con todo ello se pone de relieve la importancia de la ingeniería para sacar adelante un proyecto que cumpla los objetivos del cliente.

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